La rodilla
Fémur, tibia y rótula: cómo funciona la rodilla, qué son meniscos y ligamentos, y cuándo consultar.
Actualizado 2026-09-02
La rodilla parece simple —una bisagra— pero es de las articulaciones que más se lesionan, porque combina carga de peso con rotación.
Las piezas
- Fémur y tibia: los dos huesos largos que se encuentran.
- Rótula: el hueso “flotante” del frente; funciona como polea para el cuádriceps.
- Meniscos: dos almohadillas de fibrocartílago que amortiguan y reparten la carga.
- Ligamentos: cruzados (dentro) y colaterales (a los lados); son los que impiden que la rodilla se desplace o se abra.
Lesiones frecuentes
Un giro con el pie fijo —muy típico en fútbol— puede lesionar menisco o ligamento cruzado. La señal de alarma es hinchazón en las primeras horas y sensación de que la rodilla “se va”.
El dolor femoropatelar es distinto: molestia difusa al frente, peor al bajar escaleras o tras estar mucho rato sentado. Suele mejorar con fortalecimiento del cuádriceps.
Cuándo consultar
Busca atención si la rodilla se hinchó rápido tras un golpe o giro, si se bloquea en una posición, si cede al apoyar, si no puedes estirarla, o si hay enrojecimiento con fiebre.
Contenido educativo. No es un diagnóstico ni sustituye la atención de un profesional de la salud. Si tienes síntomas o dudas, consulta con un médico.
¿Dudas? Consulta con un médico
Si la rodilla se hinchó de golpe, se bloquea o cede al caminar, consulta pronto.