Vasos de la cabeza
Cómo se irriga el cerebro, qué es el polígono de Willis y qué dolores de cabeza necesitan atención urgente.
Actualizado 2026-09-02
El cerebro no tolera quedarse sin oxígeno ni unos minutos. Su irrigación tiene una arquitectura pensada para eso.
Las cuatro vías
Dos carótidas internas por delante y dos vertebrales por detrás suben desde el cuello y se unen en la base del cerebro formando el polígono de Willis: un anillo arterial que comunica los cuatro aportes entre sí.
La idea es simple y elegante: si una vía se estrecha, las otras pueden compensar parte del territorio. Es una redundancia que casi ningún otro órgano tiene.
De ese anillo salen las arterias cerebrales que irrigan cada zona, y la sangre vuelve por senos venosos hasta las yugulares.
Dolor de cabeza y vasos
Conviene decirlo claro: la gran mayoría de los dolores de cabeza no son un problema vascular grave. Migraña y cefalea tensional son muchísimo más frecuentes.
Aun así hay patrones que sí obligan a consultar, y no se distinguen por la intensidad sino por cómo empiezan y qué los acompaña.
Arteritis de células gigantes
Merece mención aparte en personas mayores de 50: dolor en la sien, sensibilidad al tocar esa zona, dolor de mandíbula al masticar y, a veces, alteración de la visión. Necesita valoración urgente, porque el riesgo para la vista es real y evitable si se trata a tiempo.
Cuándo consultar — sin esperar
Busca atención de emergencia ante:
- El peor dolor de cabeza de tu vida, que llega de golpe en segundos
- Dolor de cabeza con fiebre y rigidez de cuello
- Dolor con debilidad de un lado, habla trabada o cara caída
- Dolor tras un golpe en la cabeza
- Dolor con pérdida de visión
Consulta también si un dolor de cabeza cambia de patrón, empeora al toser o al acostarte, o aparece por primera vez después de los 50.
Contenido educativo. No es un diagnóstico ni sustituye la atención de un profesional de la salud. Si tienes síntomas o dudas, consulta con un médico.
¿Dudas? Consulta con un médico
Un dolor de cabeza súbito y muy intenso, o con fiebre, rigidez de cuello o pérdida de fuerza: urgencia inmediata.